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El pasado sábado, un incidente violento tuvo lugar en Rico Club, un conocido centro nocturno situado en la emblemática Zona Rosa de la Ciudad de México. Un joven ha denunciado que fue víctima de agresión por parte de tres guardias de seguridad del bar, quienes lo golpearon y amenazaron tras su negativa a bajar una cerveza de la barra.

Según el relato proporcionado por el hermano de la víctima, el joven, quien se encontraba disfrutando de su noche, fue abordado por un miembro del personal de seguridad que le pidió que retirara su bebida. En vez de recibir una explicación adecuada, se vio rodeado por otros tres guardias que, sin mediar palabra, lo extrajeron del local y lo llevaron a una jardinera donde recibió una golpiza. Las lesiones fueron severas, incluyendo heridas en la cabeza, el rostro, las costillas y la espalda.

Testimonios de los presentes

Tras la agresión, el joven fue auxiliado por dos personas que lo transportaron en taxi a la Cruz Roja, donde recibió atención médica urgente. "Estaba tan grave que la taxista sugirió llevarlo directamente al hospital," comentó su hermano, quien también acusó a los guardias de actuar "con alevosía y ventaja", indicando que esperaron a que su hermano estuviera aislado para atacar y evitar ser vistos por testigos.

Comunicado del Rico Club

A través de un comunicado público emitido este jueves, Rico Club expresó su deseo de no apresurar juicios ni acusaciones, enfatizando que cualquier forma de violencia es inaceptable. "Queremos ser claros: la violencia es inaceptable. Nuestra prioridad es que Rico Club sea un espacio donde nadie tema por su integridad," señalaba el documento.

El club también intentó deslindarse de la agresión, aclarando que la persona resultó lesionada “tras salir del establecimiento” y prometió llevar a cabo una investigación para esclarecer los hechos.

Antecedentes de violencia en el local

Este no es el primer incidente relacionado con el Rico Club. En septiembre pasado, el establecimiento fue objeto de controversia al ser captado en un video donde su personal de seguridad golpeaba a un cliente. En aquella ocasión, dijeron que la situación había surgido a raíz de una riña entre asistentes. Las repetidas alegaciones de violencia han generado preocupación entre los habituales y visitantes del lugar, aumentando la demanda por un entorno más seguro en el ocio nocturno de la capital.

La voz de la comunidad

Organizaciones defensoras de derechos humanos y ciudadanos preocupados están exigiendo que se tomen medidas más firmes para garantizar la seguridad en estos espacios públicos. La comunidad ha comenzado a manifestarse en redes sociales, pidiendo la apertura de una investigación exhaustiva que no solo contemple la reciente agresión, sino que también considere los antecedentes de violencia en el bar.

Con el aumento de denuncias y la presión social, muchos se preguntan si Rico Club podrá restablecer su reputación o si se convertirá en otro de los espacios de entretenimiento en el que la violencia y la impunidad prevalecen.

Este suceso pone en evidencia la necesidad de un diálogo entre los establecimientos de ocio nocturno, sus empleados, y la comunidad, para implementar protocolos que permitan un ambiente más seguro para todos. La consulta y participación ciudadana son clave para transformar los espacios públicos en lugares donde la diversión no esté a expensas de la integridad personal.