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Al menos 28 alumnos de la Universidad Iberoamericana (IBERO) fueron atendidos por lesiones menores tras el colapso de una estructura en la que estaban posando para una fotografía de graduación. De estos, cinco fueron trasladados a centros médicos para una evaluación más exhaustiva, según confirmaron las autoridades de la institución.

Al menos 23 jóvenes resultaron con lesiones menores.

Contexto del incidente

La caída ocurrió el 27 de febrero de 2026 en el campus de la universidad, donde aproximadamente 150 personas estaban presentes, incluidos alumnos de la carrera de psicología de la generación 2022-2026 y familiares. Según un comunicado de la Universidad, la estructura fue proporcionada por un proveedor externo, pero la institución asumió la responsabilidad del incidente y se comprometió a garantizar la atención médica necesaria.

“De ellas, 28 fueron atendidas en el campus, mientras que 5 fueron trasladadas a centros médicos para una valoración complementaria, como parte de los protocolos preventivos. Hasta el momento, ninguna de las personas atendidas presenta lesiones que comprometan la vida”, informó la universidad en un comunicado oficial.

Causas del colapso

La Secretaría de Gestión Integral y Riesgos de la Ciudad de México determinó que el colapso se debió a una instalación deficiente de la estructura. Esto despertó preocupaciones sobre las medidas de seguridad en eventos similares y la responsabilidad del proveedor en situaciones que afectan la integridad de los participantes.

Los videos que circularon en redes sociales muestran a los estudiantes posando alegremente antes de que la estructura cediera, derribándolos al suelo. Los gritos de preocupación y el llamado a la ayuda de los familiares presentes son evidentes en las grabaciones que rápidamente se volvieron virales en plataformas como Twitter.

"¡Qué barbaridad! La irresponsabilidad, pudo fallecer gente", fue uno de los comentarios que se escucharon entre los asistentes al evento, que reflejan el pánico generado en el momento.

Investigación en curso

La Universidad Iberoamericana ha iniciado una investigación interna para esclarecer los motivos detrás del incidente y determinar las responsabilidades pertinentes. Este caso ha reavivado la discusión sobre la seguridad en eventos masivos dentro de instituciones educativas y la supervisión de las estructuras utilizadas en dichas actividades.

Las autoridades de la CDMX y la IBERO trabajan conjuntamente para garantizar que situaciones similares no se repitan, asegurando que todos los protocolos de seguridad se implementen de manera efectiva en el futuro.

Conclusiones

Este incidente no solo subraya la importancia de la seguridad en eventos académicos, sino que también resalta la necesidad de una responsabilidad compartida entre las instituciones educativas y los proveedores de servicios. A pesar de las lesiones menores reportadas, la comunidad educativa de la IBERO recibió un susto que sin duda marcará un antes y un después en la planeación de futuros eventos.

El evento queda como un recordatorio de la fragilidad de la seguridad en situaciones aparentemente festivas y la importancia de protocolos preventivos en la organización de actividades para grandes grupos de personas.